Ex alumnos de Carverdale recuerdan campeonatos estatales compartidos

March 23, 2017

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Miembros del equipo campeón estatal, los Cobras de Carverdale, de la Clase 2A de la PVIL de 1965 fueron reconocidos en los campeonatos estatales masculinos de básquetbol de UIL de 2015 en marzo de 2015. Aparecen en la fotografía (fila delantera, desde la izquierda): Leonard Dunlap, Coach Tommy Johnson, Earl Johnson y Allen Hicks; y (fila trasera) Frank Henry, Robert Santee y Willie Hicks. (Fotografía cortesía de 1stphototexas.com/Jeffrey Bishop)

por Joel Weckerly

23 de marzo de 2017—Mucho antes de Cypress Falls en 2017, e incluso antes de Cy-Fair en 1971, los campeonatos estatales de básquetbol masculino cobraban renombre en la comunidad de Cypress-Fairbanks durante los últimos años de segregación. Al ganar los títulos de la Clase 2A de la Liga Interescolar de Prairie View (PVIL) en 1965 y 1966, los Cobras de Carverdale establecieron la base de la excelencia del básquetbol en el noroeste del condado de Harris.

El arquitecto

Tommy Johnson, con 24 años, llegó a Carverdale en 1961, cinco años después de que la escuela agregara estudiantes secundarios en el establecimiento de 25 acres ubicado en Clara Road cerca de Tanner Road. Algo muy distinto del área industrial desarrollada que es hoy, la escuela para estudiantes afroamericanos estaba en un campo a 19 millas del centro de Houston, desconocido por los jugadores de básquetbol de Emancipation Park en el tercer distrito o Finnigan Park en el quinto distrito.

Johnson, quien jugaba al básquetbol en la escuela secundaria en Houston, se decidió a traer el cambio. 

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El primer equipo campeón estatal masculino de los Cobras de Carverdale está resguardado en el anuario de los Cobra  de 1965. Aparecen en la fotografía (fila delantera, desde la izquierda): Ronald Guy, Allen Hicks, Elessie Jones, Leonard Dunlap, Robert Santee y Frank Henry; y (fila trasera) Elvin “Enlace” Deauvero, George Hicks, Melvin Jones, Abe Hamilton y Willie Hicks. 

“Vivíamos en el mismo vecindario y él venía al parque para vernos jugar”, recuerda Frank Henry, una presencia interna de 6 pies 5 pulgadas que dejó la escuela secundaria debido a dificultades familiares. “Estaba en 10.o grado, y mi madre y mi padrastro estaban enfermos. Trabajaba medio tiempo para llegar a fin de mes, pero el entrenador Johnson vino a mi casa y me preguntó si estaba interesado en volver a la escuela. En realidad no quería, pero él me convenció de ir a Carverdale. Estoy contento de que lo haya hecho, de otro modo no me hubiera graduado”.

Willie Hicks y Robert Santee eran compañeros en la escuela para estudiantes de color Harper en Center Street en el sexto distrito, un área más comúnmente conocida como Los Altos. Hicks tenía familia en la comunidad de Carverdale, y no fue difícil convencerlo. 

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Ex alumnos del equipo campeón estatal de la Clase 2A de la PVIL de 1965 de Carverdale son reconocidos en el estadio de Alamodome en el 50.o aniversario del título en 2015. Aparecen en la fotografía desde la izquierda Allen Hicks, Leonard Dunlap, Willie Hicks, Robert Santee, Frank Henry, Earl Johnson y Tommy Johnson. (Fotografía cortesía de 1stphototexas.com/Jeffrey Bishop)

“El entrenador Johnson vino al sexto distrito y nos reclutó”, recuerda Hicks. “Éramos entre seis y ocho que veníamos de la ciudad y estábamos acostumbrados a jugar básquetbol de ciudad”.

Una tormenta perfecta de las circunstancias de la vida permitieron que el poco dispuesto Santee cambiara las luces de la ciudad por la vida en el campo. 

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El ex superintendente de CFISD T.S. Hancock y el entrenador principal Tommy Johnson sostienen el trofeo del campeonato estatal de la Clase 2A de la PVIL de 1965 después de que los Cobras vencieran a Grand Prairie Dalworth en el partido por el título. 

“En cierto modo yo lo recluté para que viniera”, cuenta Henry, un amigo de Santee. “No estaba sacando buenas notas y tenía otros problemas. Era un escéptico en venir, pero sabía que podía jugar y le dije que necesitábamos ayuda en Carverdale”.

Santee aceptó conocer al entrenador Johnson.

“Vino a hablarme y dije, ‘No, no quiero que ir allá, todavía andan a caballo’”, dijo Santee. “Él dijo, ‘No, para nada’. Hablamos y el resto fue historia”.

El fenómeno

El entrenador Johnson cuenta uno de los impresionantes logros de Santee con sorprendente calma.

“Promediaba entre 30 y 40 puntos por partido”, contó.

Santee, un recluta del Salón de la Fama de PVIL 2016, no generaliza la estadística.

“Eran 39.9 puntos por partido, y lideré al país en anotación”, dijo. “Esa es una historia real. De 6 pies 4 pulgadas, jugaba sobre el aro y podía hacer lo que quisiera. Dios me dio una habilidad poco común con las cosas que podía hacer en los deportes. Cuando oigo a las personas hablar de eso, es como si los oyera hablar de otra persona. No me di cuenta en ese momento de que estaba logrando todo eso”.

El éxito inmediato de Santee, quien llegó a Carverdale como un estudiante de segundo año en 1963-1964, comenzó a generar la ira de algunos ex compañeros.

“Tommy me dijo, ‘Si vamos a ganar, él es la clave’”, dijo Santee. “Tenía el número 22. Teníamos una vitrina para trofeos vacía, y pusimos la camiseta número 22 en la vitrina. Eso es lo que hizo que los demás se enojaran. Había muchos celos, pero bueno, yo solo quería ganar campeonatos. Creo que se dieron cuenta de que si queríamos ganar, necesitábamos a este muchacho. Era como Michael Jordan”.

Momento de los triunfos

Los Cobras eran más que un espectáculo de un hombre y, en la temporada de 1964-1965, ya estaban dando grandes pasos. Johnson tenía deportistas que jugaban un estilo agresivo de básquetbol, y los resultados lo demostraron: 89-37 sobre Brenham el 8 de enero y 84-30 sobre Crosby el 12 de enero. Una semana más tarde vencieron a Conroe, 88-32.

“Jugábamos con presión en todo el campo, uno a uno en todo el camino. Duplicábamos todo lo que veíamos”, expresó Johnson. “Podían saltar, lanzar y rebotar. Jugamos contra Wheatley dos veces, contra Yates y Worthing. No importaba quién viniera al gimnasio de Carverdale, perdían”.

El equipo que Johnson trabajó para crear estaba bien construido. El deportista Leonard Dunlap logró ser una estrella del equipo de fútbol en el Norte de Texas y jugó cinco años en NFL. El armador rápido como un rayo Elessie Jones era el distribuidor que permitía que Santee llegara fácil a la cesta. Henry dominó el tablero y era un excelente lanzador de tiros libres, y también podía poner el balón en la cancha. Elvin “Enlace” Deauvero podía hacer disparos desde lo profundo.

“Si hubiésemos tenido lanzadores de triples en ese momento, los hubiera matado”, dijo Johnson. “Mató a Wheatley en ese viejo gimnasio con 40 puntos”.

Henry fue tres veces capitán junto con sus compañeros del último año Allen Hicks y Abe Hamilton. Otros colaboradores fueron George Hicks, Melvin Jones y Willie Hicks

Aunque el anuario de los Cobra de 1965 y el sitio web de PVILCA no mencionan todos los resultados de la temporada, Santee recuerda que los Cobras estaban 17-0 liderando el campeonato estatal de la Clase 2A.

“Eran fantásticos”, contó Robert Brown, historiador de PVIL. “Eran muy buenos jugadores y disciplinados. Tenían un excelente talento”.

Llenar la vitrina de trofeos

Antes de unirse con la UIL en 1967-1968 durante el nacimiento de la integración escolar, la PVIL fue la principal organización académica y de competencia deportiva para los estudiantes afroamericanos de Texas durante la mitad del siglo XX.

La Universidad de Prairie View A&M albergó campeonatos de básquetbol de PVIL en su gimnasio, y muchos de los Cobras se acercaron al partido del título contra Grand Prairie Dalworth con un aire de nerviosismo.

“Cuando llegamos a Prairie View, varios muchachos tenían dudas”, recuerda Santee. “Les dije, ‘Podemos ganar’. Sabíamos cuán buenos éramos. Teníamos muchos jugadores con un gran corazón”.

Carverdale estaba 7 puntos abajo ya avanzado el último cuarto, y Johnson pidió tiempo para concentrar al equipo.

“Le dijo a Elessie Jones que necesitaba que el balón llegara a mis manos si queríamos ganar”, contó Santee. “Lancé un par de tiros en suspensión que nos pusieron a 1”.

Los Cobras recuperaron el balón, y Santee tomó un error en el aro de Dunlap y lo volcó para poner a Carverdale 73-72 arriba. Después del error de Dalworth, Johnson pidió a los Cobras que dejaran pasar el tiempo. Santee pasó el balón a Henry, a quien le cometieron una falta cuando aún quedaban segundos en el reloj. Convirtió los dos lanzamientos de tiro libre para sellar el primer campeonato estatal de Carverdale, 75-72.

“Fue algo de lo que yo nunca había tenido idea ni experiencia de que me llamaran campeón”, cuenta Henry. “Me tomó un tiempo entenderlo y que tuviera más y más valor para mí. Nunca pensé que estaríamos en una posición como esa, y cuanto más pasa el tiempo, lo recuerdo y lo atesoro”.

Los Cobras finalmente tuvieron un trofeo para su vitrina, y conseguirían más en 1966. Con Henry ya graduado, Santee asumió el rol de líder del último año y llevó al equipo nuevamente a Prairie View. Los Cobras repitieron su victoria del campeonato con una victoria 70-66 sobre Gilmer Valley View.

Santee fue reconocido como el mejor jugador del campeonato por segundo año consecutivo.

“Fue una gran sensación, pero fue un camino difícil”, dijo Santee. “Creo que el equipo del 65 era mejor que el del 66, porque teníamos más ayuda”.

Último años

Después del segundo título en su anteúltimo año, Hicks terminó el último año en la Escuela Secundaria Cy-Fair bajo el legendario entrenador y tocayo de la escuela Ronnie Truitt. Cuatro años después, los Bobcats obtuvieron el campeonato estatal de la Clase 4A de 1971.

Hicks asistió por poco tiempo al Instituto Superior Wharton, luego completó un trabajo de cuatro años en las Fuerzas Aéreas antes de volver a trabajar para CFISD. Se jubiló después de 25 años como supervisor en el departamento de operaciones. Su esposa, Diane, y sus dos hijos, Demond y Andre, aún trabajan para el distrito.

“Carverdale era el campo, y estábamos uno o dos pasos adelante”, dice Hicks. “Llegamos juntos y el resto fue historia”.

Santee, que también se destacó en béisbol para los Cobras, fue reclutado de la escuela secundaria N.o 6 por los Houston Astros. Su breve carrera profesional la pasó principalmente en las ligas inferiores, y Santee aún lamenta no haber continuado su carrera en el básquetbol. Él y su esposa tienen un par de comercios y viven en Sugar Land.

“Me encanta contar estas historias porque Carverdale me hizo el hombre que soy hoy”, dice Santee. “Si pudiera volver a nacer, volvería a Carverdale y lo haría todo de nuevo”.

Henry se alistó en la Marina y cumplió servicio en Vietnam, también jugando fútbol militar semiprofesional. Comenzó a boxear en 1967 y tuvo una posibilidad de calificar para los Juegos Olímpicos de 1968 antes de quebrarse los huesos de la mano. Manejó camiones después de servir como militar antes de retirarse a su casa de campo en Diboll, Texas, donde pasa tiempo pescando, cazando y andando en su ATV.

“Incluso cuando viví en la ciudad, era más o menos como un muchacho de campo”, contó Henry. “Estaba bien en Carverdale”.

El Departamento de Justicia de EE.UU. cerró Carverdale en 1970. Johnson continuó su carrera en Cy-Fair, entrenando al equipo masculino de noveno grado.

“La pasé bien en Carverdale y en Cy-Fair”, aseguró Johnson. “Los niños me respetaban y yo los quería, y eduqué a algunos de esos muchachos como si fueran mis hijos. Le agradezco al Señor que llegáramos tan lejos”.

Reconocimiento

Los Cobras fueron invitados a San Antonio en 2015 y 2016 para los campeonatos estatales masculinos de básquetbol de UIL, donde la UIL reconoció a los Equipos de Honor de la PVIL de 1965 en el 50.o aniversario de sus logros.

La ceremonia de 2015 tuvo mucha asistencia con siete representantes de Carverdale reconocidos en la cancha de Alamodome.

“Definitivamente eso fue algo especial” declaró Hicks. “Les aseguro que se me erizó el cabello del cuello”.

Henry, también, dijo que disfrutó los “15 minutos de fama”.

“Después de que salimos de la escuela secundaria, casi todos se fueron por su lado. No había visto a varios en más de 30 años”, contó Henry. “Realmente disfruté verlos a todos de nuevo. Fue un gran momento”.

Lea más acerca de la historia de Carverdale en el sitio web de CFISD.

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